El rapto de Perséfone por el dios Hades y su conversión en reina del Inframundo griego

Perséfone, también llamada Kore, era la hija de Zeus y Deméter que según la mitología griega fue raptada por el dios Hades para llevarla con él al Inframundo.
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Rapto de Perséfone por Rubens
Marcos Ribas Pérez | Sáb, 08/30/2025 - 09:21
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Pocas historias de la mitología griega han tenido tanto impacto en el arte occidental como el rapto de Perséfone (conocida como Proserpina en la mitología romana). Esta narración nos cuenta la visión de los griegos arcaicos de cómo las estaciones llegaron a existir y establece conexiones profundas entre la vida y la muerte que han fascinado a generaciones durante miles de años. Perséfone, nacida del amor entre Zeus y Deméter, fue arrebatada de su mundo por Hades, transformándose en la reina del inframundo. Su historia representa el ciclo eterno de vida, muerte y renacimiento que los griegos asociaban con el cosmos.

¿Quién era Perséfone y cuál es su origen en el panteón griego?

¿Cuál es la genealogía de Perséfone como hija de Zeus y Deméter?

Perséfone tenía sangre divina corriendo por sus venas. Su padre era Zeus, el rey todopoderoso del Olimpo, y su madre Deméter, que controlaba las cosechas y la fertilidad de la tierra. Con semejante linaje —nieta de Cronos y Rea por partida doble, y sobrina de Poseidón, Hades, Hestia y Hera— era prácticamente imposible que pasara desapercibida en el mundo divino. La relación entre Zeus y Deméter fue uno de los encuentros amorosos habituales del señor del Olimpo: un capricho fugaz del dios más poderoso de todos. Pero lo que nació de ese encuentro fue algo especial: Perséfone se convirtió en ese puente viviente entre el mundo superior, donde su madre hacía florecer los campos, y el mundo inferior, ese reino oscuro que Hades gobernaba con mano férrea. Una diosa destinada desde su nacimiento a vivir entre dos mundos completamente distintos pero que, al final, se necesitaban mutuamente para mantener el equilibrio del universo griego.

¿Por qué Perséfone también era conocida como Kore?

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Proserpina pintada por Rosetti

Antes del desarrollo del mito por los escritores y poetas, Perséfone se relacionaba con una divinidad llamada Kore. En griego antiguo significa "muchacha" o "doncella", un nombre le iba como anillo al dedo ya que era la personificación de la juventud y la inocencia, asociada con las flores primaverales y todo lo que representaba vida nueva. En Atenas y sus alrededores la llamaban así constantemente, sobre todo cuando hablaban de sus días felices antes de que todo cambiara. De Kore, esa chica dulce que corría por los prados, a Perséfone, la temible reina de los muertos. Los misterios eleusinos, un culto mistérico celebrado durante siglos en Eleusis, a las afueras de Atenas, celebraban justamente esta transformación. Para ellos, Kore y Perséfone eran dos caras de la misma moneda: la inocencia perdida y el poder ganado, la luz que se transforma en oscuridad. Es como si cada primavera viéramos a Kore renacer, solo para ver a Perséfone descender de nuevo cuando llega el otoño.

¿Qué papel tenía Perséfone antes de convertirse en reina del inframundo?

Antes de ser secuestrada por Hades, Perséfone pasaba los días con su madre Deméter y un grupo de ninfas que la seguían a todas partes como su cortejo. Sus días transcurrían entre prados floridos donde ella era básicamente la princesa de la primavera. No tenía grandes responsabilidades, solo existir y hacer que todo a su alrededor floreciera con su presencia. Las Oceánides, ninfas hijas de Océano y Tetis, eran su compañía habitual, aunque a veces también andaba con Artemisa y Atenea, dioses vírgenes como ella.

El mito de Perséfone. ¿Cómo ocurrió el rapto de Perséfone por Hades, dios del Inframundo, según el mito griego?

¿Por qué el dios Hades decidió raptar a Perséfone mientras recogía flores?

Hades tenía un problema que sus hermanos Zeus y Poseidón no conocían: la soledad absoluta. Mientras ellos andaban por ahí teniendo aventuras y romances por doquier, él estaba atrapado en su reino subterráneo, rodeado de muertos. Un día, desde las sombras de su reino, vio a Perséfone recogiendo flores —narcisos especialmente hermosos, lirios blancos como la nieve— y la visión de la joven hizo que se despertara su pasión. La chica irradiaba vida, juventud, todo lo que a él le faltaba en su mundo de sombras. Algunas fuentes dicen que Afrodita plantó un narciso especialmente hermoso, casi hipnótico, para atraer a Perséfone justo al lugar correcto. El momento era perfecto en su cruel ironía: mientras ella celebraba la vida recogiendo flores, él planeaba arrastrarla al mundo de los muertos. 

¿Cuál fue el papel de Zeus en el rapto de su hija Perséfone?

Zeus, el padre de Perséfone, no solo sabía lo que Hades planeaba hacer, sino que incluso le dio permiso. El padre de todos los dioses básicamente le dijo a su hermano que tomara a su hija como esposa. Y todo esto, por supuesto, sin decirle ni una palabra a Deméter. El Himno Homérico a Deméter, uno de los textos más antiguos que tenemos sobre este mito, deja bastante claro que Zeus fue cómplice. Algunos ven aquí el reflejo de una sociedad donde los hombres tomaban decisiones sobre las mujeres sin consultarles. Sea como sea, Zeus subestimó gravemente el poder de una madre furiosa. La decisión le explotaría en la cara cuando Deméter decidió que si no recuperaba a su hija, el mundo entero podía morirse de hambre, pues ella no permitiría que las plantas siguieran creciendo. 

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Rapto de Perséfone en la tumba de Anfípolis

El mito del rapto. ¿Cómo se abrió la grieta en la tierra que permitió a Hades llevarse a Perséfone al inframundo?

Perséfone estaba recogiendo flores, cuando de repente la tierra se partió en dos como si alguien hubiera rajado una tela. Dicen que Hades golpeó el suelo con su cetro y la tierra simplemente obedeció. De esa grieta emergió él, en un carro tirado por caballos negros como la noche más oscura, animales inmortales que respiraban fuego según algunas versiones. Imaginen el terror de la pobre Perséfone: un segundo estaba bajo el sol, rodeada de flores, y al siguiente estaba siendo arrastrada hacia la oscuridad absoluta. Lo más cruel de todo es que la grieta se cerró inmediatamente después, como si la tierra misma fuera cómplice del secuestro. No había forma de seguirlos, no había rastro alguno. Solo el eco de los gritos de Perséfone que, según cuentan, resonaron por montañas y mares, aunque nadie se atrevió a ayudar.

¿Qué consecuencias tuvo el rapto de Perséfone en el mundo según la mitología griega?

¿Cómo reaccionó Deméter ante la desaparición de su hija?

La reacción de Deméter fue devastadora. Una madre había perdido a su hija, y su dolor se convirtió en la pesadilla del mundo entero. Durante nueve días con sus nueve noches, la diosa vagó por la tierra con antorchas encendidas, sin probar bocado, sin beber una gota de agua, sin siquiera bañarse. Su aspecto debió ser terrible: una diosa todopoderosa reducida a una sombra de sí misma por el dolor. Y entonces vino la venganza, porque el dolor se transformó en furia. Deméter simplemente dejó de hacer su trabajo. Los campos se secaron, las semillas no germinaron, los árboles perdieron sus frutos. El hambre comenzó a extenderse como una plaga.

Se disfrazó entonces de anciana y llegó a Eleusis, donde los reyes locales la acogieron sin saber quién era realmente. Allí, mientras cuidaba al príncipe bebé Demofonte, intentó hacerlo inmortal poniéndolo en el fuego sagrado cada noche hasta que la madre del niño la descubrió y, comprensiblemente, entró en pánico. Este episodio en Eleusis sería el origen de los famosos misterios eleusinos, donde los iniciados aprendían secretos sobre la vida después de la muerte que juraban nunca revelar. En Eleusis se desarrolló durante siglos un culto a Perséfone como hija de Deméter que fascinará a griegos y romanos hasta su clausura por la llegada del cristianismo. 

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Rapto de Perséfone de Luca Giordano

¿Qué papel jugó Helios revelando el paradero de Perséfone?

Helios, como dios del sol, lo veía todo desde su carro dorado mientras cruzaba el cielo cada día. Había visto el rapto, había escuchado los gritos, lo sabía todo. Cuando Deméter, desesperada y agotada, finalmente le preguntó si había visto algo, Helios no se anduvo con rodeos. "Fue Hades", le dijo, "se la llevó al inframundo para hacerla su esposa. Y Zeus lo permitió". Imaginen la mezcla de alivio y rabia que debió sentir Deméter: alivio porque al menos sabía dónde estaba su hija, rabia porque su propio hermano-amante había conspirado en su contra. La honestidad de Helios cambió todo el juego. Ya no era una búsqueda a ciegas, ahora era una batalla con objetivos claros. Deméter sabía a quién presionar y cómo hacerlo. 

¿Cómo se resolvió el conflicto del secuestro de Perséfone?

Después de que Helios le contara la verdad, Deméter se puso seria. Abandonó el Olimpo y declaró prácticamente la guerra: nada crecería en la tierra hasta que le devolvieran a su hija. Los humanos comenzaron a morir de hambre, y sin humanos no hay ofrendas para los dioses. Zeus finalmente entendió que tenía que actuar para remediar la situación.

Entonces envió a Hermes, el mensajero más hábil del Olimpo, a negociar con Hades. Perséfone, sin embargo, engañada por este dios, había comido seis semillas de granada en el inframundo. En el mundo divino quien come en el reino de los muertos, queda atado a él para siempre. Algunos dicen que Hades la engañó, otros que Perséfone las comió a sabiendas. 

Al final tuvieron que llegar a un acuerdo: Perséfone pasaría un tercio del año (algunos dicen que seis meses) con Hades como reina del inframundo, y el resto con su madre en la superficie. Es el típico acuerdo de custodia compartida, pero a escala cósmica. Cuando Perséfone baja al inframundo, Deméter se entristece y llega el otoño y el invierno. Cuando regresa, la alegría de su madre hace florecer la primavera y el verano.

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Rapto de Perséfone de Bernini

¿Por qué se relaciona este mito con el origen de las estaciones y la fertilidad?

Esta historia es mucho más que un drama familiar divino; es la forma en que los antiguos griegos le daban sentido al mundo que los rodeaba. ¿Por qué los árboles pierden sus hojas? ¿Por qué la tierra se vuelve fría y estéril? Bueno, es porque una madre está de luto. Cuando Deméter descubrió lo del rapto, su dolor literalmente mató la vegetación. Fue el primer invierno del mundo, y casi acaba con toda la vida en la tierra. Zeus tuvo que intervenir no por bondad, sino porque sin humanos que ofrecieran sacrificios, los dioses perderían poder.

El acuerdo al que llegaron —ese ir y venir de Perséfone entre dos mundos— se convirtió en el ritmo mismo de la naturaleza. Cada primavera, cuando Perséfone emerge del inframundo, es como si la tierra misma suspirara de alivio. Deméter, feliz de nuevo, hace que todo florezca. Los campos reverdecen, los árboles fructifican, la vida explota. Pero cuando llega el momento de que Perséfone ejerza como esposa de Hades, el corazón de Deméter se rompe de nuevo. Las hojas caen, la tierra se endurece, el frío se acerca. Es un constante morir y renacer. Los griegos hallaron en él un modo conmovedor de dar razón de cómo el mundo llegó a ser como es. Un ejemplo perfecto de pensamiento mítico antes de la llegada del pensamiento racional. 

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Reunión de Deméter y Perséfone y llegada de la primavera