Hela: la diosa del reino de los muertos en la mitología nórdica

Hela es la diosa del Inframundo en la mitología nórdica. La diosa Hela es hija de Loki y habita en el Helheim, el reino de los muertos
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Hela diosa nórdica de los muertos
Marcos Ribas Pérez | Sáb, 05/17/2025 - 12:48
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En el complejo mundo mitológico nórdico, Hela reinaba como diosa del inframundo, gobernando sobre las almas de quienes no tuvieron la "suerte" de caer en batalla. Hermana del caballo de ocho patas Sleipnir, del terrible lobo Fenrir y de la serpiente gigante Jörmungandr, esta figura representa uno de los misterios más intrigantes del universo nórdico.

Su nombre resonó durante siglos en las tierras escandinavas, provocando escalofríos hasta en los guerreros más valientes. Mientras otros dioses prometían gloria eterna en el Valhalla, Hela personificaba ese destino menos glorioso pero igual de inevitable: la muerte por enfermedad, vejez o accidente. Conocer su historia nos abre una ventana fascinante a cómo los vikingos entendían ese viaje final que todos debemos emprender.

¿Quién es Hela o Hel en la mitología nórdica y cuál es su origen?

Hela (a veces escrita como Hel, según la traducción) gobierna con mano firme el Inframundo vikingo. Esta deidad encarna el lado más sombrío del panteón nórdico, pues su tarea consiste en recibir a todos aquellos que no tuvieron el privilegio de morir espada en mano. Para una cultura que glorificaba la muerte en combate, acabar en los dominios de Hela era casi como admitir el fracaso vital.

La biografía de esta diosa está llena de giros dramáticos dignos de las mejores sagas. Su historia se entrelaza con las tensas relaciones entre dioses y gigantes, esas criaturas ancestrales que habitaban los nueve mundos. Su nacimiento selló su destino como soberana del reino de las sombras, apartándola para siempre de los salones dorados de Asgard. Este aparente castigo vino con un poder que ni el mismísimo Odín podría ignorar.

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Hela junto a sus hermanos hijos de Loki

¿Cómo nació Hela y quiénes son sus padres?

Según nos cuenta Snorri Sturluson en su Edda Prosaica (la fuente de mitología nórdica más completa que tenemos), Hela nació de la unión entre Loki y la giganta Angrboda. Loki ya tenía mala fama entre los Aesir por sus trucos y engaños constantes. Angrboda, por su parte, era una giganta de Jotunheim cuyo mismo nombre significa "la que trae dolor".

Esta pareja tuvo tres retoños que darían pesadillas a cualquiera: Fenrir, el lobo destinado a tragarse a Odín durante el fin del mundo; Jörmungandr, la serpiente tan enorme que rodea todo Midgard; y nuestra protagonista Hela, futura señora de los muertos. Este linaje la marcó desde el principio como una outsider, alguien que nunca encajaría del todo en el mundo ordenado de los dioses pero que tendría un papel fundamental en el cosmos.

¿Qué relación tiene Hela con Loki y Angrboda?

Los textos antiguos son bastante parcos cuando se trata de describir cómo se llevaba con sus padres. De Loki heredó esa naturaleza oscura y misteriosa, aunque ella prefiere el silencio sepulcral a los trucos elaborados de su padre.

Lo que sí sabemos es que padre e hija compartirán un destino similar: ambos se alzarán contra los Aesir durante el Ragnarok. Es como si llevaran la rebeldía en los genes, aunque cada uno la exprese a su manera.

Sobre su madre Angrboda, las sagas son aún más esquivas. Apenas mencionan detalles sobre su relación. Lo que sí parece claro es que Hela heredó de ella esa conexión profunda con las fuerzas primordiales y oscuras del cosmos. Junto a sus hermanos monstruosos, formaban el trío del terror que mantendría a los dioses en vilo durante eones.

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Hela, la diosa de los muertos

¿Por qué Odín desterró a Hela al inframundo y la convirtió en diosa de la muerte?

Cuando Odín se enteró de que Loki había tenido tres hijos con Angrboda, no se lo tomó precisamente bien. El Padre de Todo tenía ese don especial de ver el futuro, y lo que vio no le gustó ni pizca: estos tres seres jugarían papeles clave en el Ragnarok, el apocalipsis nórdico.

Así que Odín decidió tomar cartas en el asunto de forma drástica. Al lobo Fenrir lo encadenó, a la serpiente Jörmungandr la arrojó al mar que rodea Midgard. Y a Hela la desterró a Niflheim, ese reino de niebla y frío eterno donde van a parar los muertos. Pero le concedió dominio absoluto sobre ese lugar, que desde entonces se conocería como Helheim.

Odín convirtió un castigo en una forma de mantener el orden cósmico. Le dio a Hela poder sobre todos los que murieran de forma "poco heroica": por enfermedad, vejez o accidente. Era su manera de decir "te mantengo lejos pero te necesito para que el mundo funcione". 

¿Cómo se describe físicamente a la diosa Hela?

Snorri Sturluson nos dejó una descripción que pone los pelos de punta: Hela es literalmente mitad viva, mitad muerta. Su lado derecho muestra a una mujer joven, quizás hasta hermosa. Pero su lado izquierdo muestra carne putrefacta, huesos expuestos, todo lo que esperarías de un cadáver en descomposición.

Es una imagen que simboliza perfectamente su papel como guardiana del umbral entre la vida y la muerte. Algunos textos añaden que su piel tiene un tono azulado pálido, como el de alguien que lleva demasiado tiempo en el frío. Y siempre va vestida con túnicas largas y oscuras, a menudo con una capucha que proyecta sombras inquietantes sobre su rostro dividido. 

¿Cómo es Helheim, el inframundo gobernado por la diosa Hela?

Helheim no es exactamente el infierno de fuego y azufre que conocemos de otras tradiciones. Los textos lo describen como un lugar envuelto en niebla perpetua, donde las almas vagan en una especie de existencia apagada. No hay torturas ni castigos eternos, pero tampoco hay fiestas ni banquetes como en el Valhalla. Es como estar atrapado en un día nublado que nunca termina.

Este reino se encuentra en lo más profundo del cosmos nórdico, enredado entre las raíces más oscuras de Yggdrasil, el árbol cósmico. La luz del sol nunca llega hasta allí, y el frío es constante. Desde su salón en este reino de sombras, Hela gobierna sobre multitudes de almas: todos aquellos que no tuvieron el honor de morir en batalla. Para los vikingos, obsesionados con la gloria guerrera, acabar aquí era casi peor que la muerte misma.

¿Cuál es la diferencia entre Helheim y Niflheim?

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Hela junto con otros dioses en un manuscrito islandés del siglo XVIII

Niflheim es uno de los mundos primordiales, anterior incluso a la creación del cosmos tal como lo conocemos. Es básicamente el reino del frío absoluto, la niebla eterna y la oscuridad total. De sus manantiales helados brotaban los ríos que alimentaron el vacío primordial antes de que existiera el resto del universo. 

Helheim, que significa literalmente "el hogar de Hela", es otra historia. Apareció después, cuando Odín desterró a la diosa y le dio ese territorio como dominio. Algunas fuentes sugieren que Helheim está dentro de Niflheim, como una región específica dentro de un reino más grande. Otras dicen que están uno al lado del otro, como países vecinos.

La verdad es que los vikingos no se preocupaban tanto por la geografía exacta como nosotros. Para ellos, lo importante era el concepto: Niflheim = frío primordial, Helheim = reino de los muertos no heroicos. Y recuerda que estas historias se transmitieron oralmente durante siglos antes de que alguien las escribiera, por lo que es normal que los detalles varíen un poco.

¿Cómo se llega a Helheim según las creencias vikingas?

El viaje al reino de Hela no era precisamente un paseo. Los muertos debían recorrer el Helvegr, "el camino a Hel", una ruta que descendía siempre hacia el norte (porque claro, el norte = frío = muerte, muy lógico para los nórdicos). El paisaje se volvía cada vez más desolado y helado conforme avanzabas.

El primer obstáculo grande era el río Gjöll, que solo podías cruzar por el puente Gjallarbrú, todo cubierto de oro (porque hasta en la muerte, los vikingos apreciaban este metal). Este puente estaba vigilado por Móðguðr, una doncella que interrogaba a cada alma sobre su identidad y destino.

Después del puente venía lo peor: las puertas de Helheim, conocidas como Helgrind. Y aquí es donde entra en escena Garm, el perrazo infernal que custodiaba estas puertas como Cerbero lo hacía en las del Hades. Todo este viaje no era solo físico, era simbólico. Cada paso alejaba más al alma del mundo de los vivos, hasta que finalmente quedaba atrapada para siempre en los dominios de Hela.

¿Qué papel juega Garm, el perro guardián, en el reino de Hela?

Garm es básicamente el Cerbero nórdico, pero con su propio estilo vikingo. Los textos lo describen como una bestia enorme, con el pecho perpetuamente manchado de sangre. Su trabajo es simple pero crucial: que no entre ningún vivo a Helheim y, más importante aún, que no salga ningún muerto.

Este perrazo pasa la eternidad encadenado frente a las puertas del inframundo, ladrando y gruñendo a todo el que se acerca. Pero lo más épico viene durante el Ragnarok: las profecías dicen que romperá sus cadenas y se enfrentará a Tyr, el dios de la guerra, en un duelo donde ambos morirán. Es un final digno para un guardián que pasó milenios protegiendo la frontera entre la vida y la muerte.

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Grabado de la diosa Hela, diosa de los muertos

¿Cuáles son los poderes y características de Hela como diosa del inframundo nórdico?

Los poderes de Hela van mucho más allá de simplemente gestionar el reino de los muertos. Esta diosa tiene una autoridad que hasta los Aesir respetan (y temen). Su palabra es ley cuando se trata del destino de los muertos, y ni siquiera Odín puede obligarla a cambiar de opinión.

El ejemplo más claro de su poder lo vemos en la historia de Baldr, el hijo favorito de Odín. Cuando el dios de la luz murió (cortesía de las maquinaciones de Loki), todos los dioses fueron a suplicarle a Hela que lo dejara volver. ¿Su respuesta? "Solo si TODO en el cosmos llora por él". Y cuando una vieja bruja (Loki disfrazado, en realidad) se negó a llorar, Hela mantuvo su palabra: Baldr se quedó en Helheim. Ni las lágrimas de Frigg ni las amenazas de Thor pudieron cambiar su decisión.

Esto nos dice algo profundo sobre cómo los nórdicos veían la muerte: era una fuerza con sus propias reglas, imposible de sobornar o intimidar. Hela representa esa inevitabilidad, ese poder último que ni los dioses pueden vencer. Es terrorífica precisamente porque es justa a su manera fría e implacable. No discrimina entre ricos y pobres, fuertes y débiles. 

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Hela diosa nórdica de los muertos